sábado, julio 23, 2011

New beginnings

Estuve fuera mucho tiempo. La carrera que escogi, sobretodo este año, terminó por absorber mis días por completo. A veces colapso y quiero irme a cualquier lugar y olvidarlo todo, pero la mayoria del tiempo, mis pacientes logran con sus conversaciones, que los días pasen volando y me enamore del pequeño grano de arena con el que podré contribuir al mundo.

El hecho es que, además del gran cambio que acabo de nombrar, este año me abrió los ojos. Se encargo de poner frente a mi a alguien que siempre estuvo cerca, pero que nunca antes miré... y de paso me entregó la posibilidad de empezar de nuevo una relación, en un contexto absolutamente ajeno para mi, que es estar junto a un compañero de carrera, de curso y como si fuese poco, de apellido. Asi, tal cual. Yo, que me aburro de todo, que me ahogo sola, lo tengo frente a mi todo el tiempo, día tras día, todos los días...
Nunca antes lo vi a pesar de haber estado ahi, porque no era el momento, porque mi cabeza pertenecia en ese entonces a otro cuento, y porque aunque ese amor se desgastaba de a poco, habia sido tan grande que me seguia impulsando a creer y a volver a intentarlo una y otra y otra vez.

Él llegó y no me di cuenta cómo empezó a formar cosas en mi. Cosas imperceptibles, me alimentaba de risas, de conversaciones agradables, y de un extraña sensacion que comencé a tener de a poco y que no podia explicar. Era él todo lo opuesto a lo que soy, tan niño, tan inmaduro, tan poco libre, tan lleno de prejuicios... pero cuanto más conversábamos, más ganas me daban de seguirlo haciendo.

Cuando logré aceptar que ya no sentia amor por el que fue por 4 años mi gran compañero, tomé la decisión, con muchisimo miedo, de terminar y darme la oportunidad de empezar de nuevo, desde cero y construir desde ahi lo que la vida quisiera darme.
Lloré mil veces y me arrepentí mil veces más, pero cada vez me fue pasando menos y con el tiempo comprendí que había sido la decisión correcta. Que sería dificil al principio, que tendria que acostumbrarme a una persona nueva, a manías nuevas, a costumbres que no eran mías, a enseñarle mi forma de ser y a entender la suya, a construir una historia desde cero y en el fondo a volver a creer que es posible.

Hoy llevamos ya un tiempo juntos y debo aceptar lo feliz que soy. Volvi a ser la persona que habia olvidado, volvi a sentirme libre, a reir con ganas, a sentirme llena por dentro, y completa por fuera. He sentido muchas veces lo difícil que es un nuevo comienzo y por qué lo dudé tantas veces, me ha bofeteado la vida al recordarme que las cosas no serán fáciles y que debo olvidarme de todo lo que me tenía cómoda, porque G es eso...una persona nueva.
Aún así, con todas las dificultades y miedos, él me tiene hoy repleta de felicidad... soy ya capaz de mirarlo y distinguir lo que tiene dentro... me alegra los días que podrían ser negros y pesados, y siempre siempre me alienta a seguir adelante. Puede él no tener idea de la importancia que le doy, pero no sabe lo lindo que se siente que crean de esa forma en ti. ¿Cómo no voy a quererte? le digo siempre...
Gracias por enseñarme a volver a creer y por darme el impulso, la valentía, las ganas y la paciencia para empezar de nuevo.
¿Cómo no voy a quererte, mi amor?

sábado, octubre 17, 2009

¿Cómo se sabe cuando uno está dejando de querer?...


...Suelo tener certeza y control de todo lo que respecta a mis sentimientos y emociones, pero particularmente refiriéndome a esta cosa del amor de pareja, la tontera se me pone turbia.
Ojo, que como siempre no tengo ninguna crisis existencial ni mucho menos, pero me perturba un poco el proceso por el que estoy pasando. Sé que soy voluble y fácil de aburrir, y que los cambios se me dan fáciles, pero no logro descifrar, al menos todavía, qué es lo que pasa por mi "corazón" en este momento en que todo se me hace tan raro, hace ya un tiempecito.
No crean que Oscar no sabe nada, y que vine a desahogarme al blog porque sí, nada que ver. Él lo sabe hace tiempo, desde que lo siento en realidad, o desde que no lo siento, si lo decimos bien...
La verdad es que las emociones no son las mismas, las ganas, los días en general. Puede ser un problema mío, esa manía que tengo de aburrirme de lo que va demasiado bien, o quizá es que el tiempo y las situaciones hicieron que se desgastara lo que tenía dentro, de a poco. No me aterra ninguna de las dos posibilidades. Se supone que cuando el que deja de querer es uno, la cosa es mucho más simple, y es cierto, pero nunca tanto. Igual dejar de querer es una responsabilidad, si es eso lo que me pasa, igual me lo cuestiono. Si pienso bien, tengo muchos por qués, pero también tenía muchos otros para no dejar de hacerlo en mucho, muchísimo tiempo.

No sé qué pasará de aquí a un par de meses, nunca lo sé, pero en este momento menos. Quizá dónde y cómo estaré, y pensando y sintiendo qué, quizá es sólo un periodo, y si no, estará él aún estoico aguantando mis recientes inseguridades o ya se habrá aburrido de que no se si lo quiero como lo quería antes? Y por último, si es que en realidad es eso, que ya no es un hombre para mí, sino un recuerdo, será posible arreglarlo si le pongo ganas?

Me pregunto puras cosas absurdas, pues para todas tengo respuestas, me conozco mucho, pero para la principal, ¿qué es lo que me pasa?, aún no la tengo, y estoy pensando seriamente que no es debido a la confusión, sino a que no quiero saberlo, al menos no todavía...

sábado, agosto 01, 2009

Casualidad


La historia comienza así: partido de Chile versus Argentina, recordado por un árbitro desgraciado, 19 de julio de 2007. Yo en un pub con amigos, él en su casa. Se armó luego, a pesar del resultado del partido, el tipico carrete, y yo? sin ganas de carretear, viajaba al otro día y no había hecho maletas.
Volví a mi depto, sola.
Once de la noche y yo hacía mi maleta, veía la tele y miraba con cara de aburrida el msn que no tenía a nadie importante conectado, una paja.
Entre toda esa gente poco relevante estaba él, de esas típicas personas (que en mi caso son extremadamente pocas) que tienes en msn porque tienes buena onda por fotolog, blog o algo así pero que no conoces en "vida real".
Entre mi aburrimiento y mi arrepentimiento por no haberme quedado al carrete y en vez de eso irme al depto estaba, cuando en mi cuasi desesperacion le hablé a un par de personas de estas que nombré antes (cosa que nunca hago tampoco, empezar una conversacion por msn). Como sea, Oscar se llamaba uno. Mino. Llevaba un par de años en mi msn y nunca habiamos tenido una conversacion. Esa noche, tal como yo, él estaba en su casa, aburrido, chateando. Un super panorama.
Cuento corto. Se dió todo, la química, la conversa, la risa, santo remedio pal aburrimiento, nos fuimos a dormir (cada uno por su lado jaja) pasadas las 5 am, y después de 6 hrs seguidas de conversacion quedamos con gusto a poco.
Al otro día me fui, con un amigo, a la casa de otro amigo a Chillán, la raja. Pensaba de vez en cuando en lo bacán que había sido esa conversacion con ese mino desconocido. Pasaron un par de días y volví, y al yo volver, el debía irse a Stgo a ver a su aguela. Una de esas noches en Stgo me llamó, de un teléfono público, y si mal no recuerdo estaba en el Paseo Ahumada (si no em equivoco la kgué pa tener buena memoria xq fue una conversacion de 60 segundos, y fue una de las cosas que me dijo). Cortó y pensé en lo mucho que me gusta que un hombre me llame de un teléfono público, no es lo mismo que llamar de la casa ni menos del celu, el hecho de pensarlo, buscar un telefono, encontrar uno bueno y llamar por 60 segundos lo hace bacán (al menos pa mi). En fin. Me cibergustaba jaaja.
Volvió de Stgo, siguieron las conversaciones por horas los días sgtes, hasta que decidimos juntarnos el 3 de Agosto de 2007 para conocernos en persona. Dónde ir, para juntarte con una persona que no conoces? a tomar un café? sentarte por ahi? Bueno, eso era lo que yo no era (ni soy): común. Asi que elegí la playa, que queda a unos 40 mins de la ciudad, en invierno, más encima.
A las 15, muy puntual, y muuuuy tímido llegó él, me sonrió y me dio un beso en la cara. Y lo miré, le sonreí y le dije, ahhh no! después de todo lo que hemos hablao, minimo un abrazo! (ahi va el abrazo), lo agarré del brazo, y vaaaamos pa la playa! (Luego él me confesaría que claramente estaba muy nervioso y que una de las cosas que lo enamoró fue mi personalidad, que fui igual a como fui por letras, espontánea).
En la micro, una momia (él). Contestaba a lo que le decía, y sonreía timidamente; yo, impaciente como siempre, ya empezaba a desesperarme por su excesiva timidez y su gran cambio de personalidad del msn a la vida real...a punto de tirar la esponja estaba (y de salir corriendo, muy lindo él, pero muy tímido, callado y aburrido para mi).
Llegamos, nos sentamos en la playa, había un día hermoooso, frío, como cualquier agosto, pero un sol tremendo y una playa exquisita. Comenzamos a hablar y ahí, por fiiin! se soltó mi socio y volvió a ser el que conocí por msn (que ironía).
Entre conversa y conversa y coqueteo y coqueteo, había pasado poco menos de una hr desde que habíamos llegado, muy animada estaba yo contándole algo de mi vida, cuando él, así sin más, me calla con un beso (suspiro), beso que yo respondí, y desde ahí, besos todos los días siguientes. Luego el encantamiendo, luego el enamoramiento, ahora el amor.
Mañana, 3 de agosto, cumplo 2 años con mi Chuli, el mismo que tuve años en msn, que conocí por fotolog, que me encantó con una conversacion de seis horas.
Dos años después lo miro y lo encuentro tan exquisito como lo encontré el 3 de agosto de 2007 cuando nos encontramos en Tucapel con O'higgins, y sigo encantándome de su dulzura cuando conversamos seis horas seguidas o más, porque ha sido mucho más, días y días juntos.
Las casualidades, las confabulaciones del destino son maravillosas, estar en el mismo lugar, a la misma hora, y en la misma situacion, pudiendo habernos conocido mucho antes o quiza nunca, hizo la gran diferencia. Nunca se sabe qué se puede encontrar en cualquier, cualquier lugar.
Yo lo encontré a él, y hemos hablado mil veces, que si no hubiese sido esa noche, no hubiese sido nunca, somos demasiado diferentes, ni amigos en común teníamos, ni frecuentábamos los mismos lugares. Quizá algún día nos topamos caminando por la ciudad, pero de esa forma, digamos que casi nadie se conoce. Y fue ese día, y aquí estamos hoy, cumpliendo dos años juntos y más juntos que nunca.

miércoles, abril 22, 2009

Tiempo.




Me he sentido extraña estos días, miro mis actos y no me reconozco en ellos. Es raro, como que he tomado decisiones equivocadas, como que sé que estoy aplazando un cambio que al fin y al cabo es inevitable.
Me ha pasado antes. Eso, lo de aplazar cosas que al fin y al cabo no valen la pena, porque llegan, por más tarde que sean. Sin embargo siento, muy en el fondo, que cuando elijo aplazar algo, luego, cuando el tiempo pase, también habrá sido por una razón y diré "era necesario".
En el fondo digo que, aún si a veces las decisiones que tomamos hoy, parecen ser incorrectas del todo en el presente, seguramente en el futuro tendrán una consecuencia positiva que antes no fuimos capaces de ver, y es que somos tan ciegos a veces, y el tiempo se encarga de aclararlo todo, todo, todo...



(pd: Por si a alguien le interesa, esto me perturba, sí, pero sólo un poco...No es capaz de opacar en lo más mínimo a la persona feliz y positiva que soy, creo que contra eso, nadie puede [ni nada])

sábado, febrero 21, 2009

Mochileo al sur


Quedan míseros siete días para que termine febrero, y ya se fue una sexta parte del 2009. Enero comenzó movido, movido por el carrete de año nuevo. Bacán. El mes transcurrió entrete y tranquilo, entre salidas cortas y flojeos extremos con los que en mi mente sacaba pica al año académico que se viene (el resto de los meses, la pica me la saca él…)
Como sea, la última semana de enero nos lanzamos a la vida aventurera, extrema, con cero glamour y mucha caminata: Nos fuimos a mochilear al sur. Sí señores! Por primera vez dejé la plancha de pelo, el ondulador, el secador, la depiladora y menjunjes varios por unos 11 días, me llevé las prendas más cómodas y sencillas de mi guardarropa (dentro de lo que se podía, no le pida peras al olmo, que de sencilla y cómoda no tengo ni las uñas de los pies) y me calcé las zapatillas mas cómodas, compradas especialmente para la ocasión por mi querido padre que cuida mis pies de las ampollas, para lanzarme a caminar kms y kms por las carreteras del sur de Chile.
Yo no sé por qué ah…pero nadie me tenía fé. Todo el mundo me EXIJIÓ antes de partir traer cientos de fotos del viaje, para poder creerme… Todos apostaban que Oscar iba a andar con su mochila yyyy la mía, porque…yo, con mochila? Va-lor.
Bueno, les hice la maaansaniquetapa! Porque caminé mas que la cresta, con una mochila gigante en la espalda, con dolor, sí, pero con toda la garra de una pequeña niña a la que nadie le tuvo fé. xDDDDDDDDD Todos sorprendidos, quién dijo que Viviana era sólo una cara bonita? Nooo, una cara bonita y una espalda fuerte también… cuec! En fin…
Con mis 5 compañeros de travesía, entre los que cuento a mi apuesto pololo, a mi hermana Nati, su amigo con cover y sus dos amigos, recorrimos desde Conce a Cucao (Isla de Chiloé) haciendo auto-stop… saaale pa allá, super siútica xD, haciendo deo pue! Y debo decir que veo con otros ojos a los entretenidos camioneros que salvaron mi cuerpo de morir a la orilla de una carretera tantas veces al llevarnos por kms y kms, y también a los automovilistas comunes, que aunque con menos historias pornográficas, igual me entretuvieron en los viajes.
Recorrimos lugares bacanes y conocí gente cul también, porque de los seis que fuimos, sólo conocía a dos y terminamos creando bonitas relaciones.
Sufrí con la mochila los primeros días, y luego se hizo parte de mi (L). El sol causó estragos en mi piel desde el primer día y volví pareciendo una africana cualquiera, pero valió la pena. Y pa que decir, iba resignada a tener que tomar vino (puaj!) en algún momento del viaje, el brebaje favorito de mis “lanas compañeros”, sobretodo en Cucao…pero no! Ni un solo sorbo, Al lado de la carpa, con la fogata y la guitarra, entre chalecos de colores y cintillos de lana, con los amigos del viaje y los nuevos amigos y en mi vaso de aluminio que de tantas me salvó, me despedí de Chiloé haciendo salud con Havana!, terrible de autóctona y qui pa!


(Adelante Oscar y yo, luego Nati y Diego, al final Giancarlo y Bárbara)

jueves, noviembre 20, 2008

:)


El tiempo lo cura tooodo, sabían?
Deberían venderlo como medicina para el corazón en frasquitos.
Lo aprendi en la universidad de la vida.
Acuérdense de mí, acuérdense de mi... y OJO que la falta de tiempo hasta te deja ciego, por eso es difícil ver las soluciones a veces...pero cuando ya ha pasado el preciso por tu historia, fijo que te sanaste para siempre.
Insisto, acuérdense de mi, y no sean apurones, que tiempo es lo que sobra para sanar, aunque todos digan lo contrario.

lunes, octubre 27, 2008

Terrible mamona.




Está bonita la vida, está bonita. Hasta el aire frío de la tarde es agradable cuando de fondo tengo el sol escondiéndose, mejor aún si tengo alguna canción acompañándome y perfecto si estoy contigo.
A veces todo me aburre, es cierto, todo, incluido tú. El tiempo que pasa lento, los días iguales, la rutina, los mismos lugares, las personas.
A veces te digo “estoy aburrida” y tú sonríes y me respondes que apenas llevamos un minuto sin reír. Tienes razón, pero contigo me he mal acostumbrado, porque mi felicidad se basa en reír todas las horas del día que sean posibles…
Siempre te digo que no quiero ser nunca de aquellas parejas que vemos caminar al lado nuestro, cada uno con la mirada perdida y sin nada que hablar… el día que me vea caminando junto a ti, seria y callada, será el día en que desapareceré de tu historia.
Te quiero por muchas, muchas cosas, pero lo único que hace que aún no pueda dejar de amarte es la sensación exquisita que me produce reír contigo todo el día, porque la vergüenza desaparece y es como si no existiera nada ni nadie más en el mundo. Me carga que suene romántico, porque no lo es, es sólo que son muy, muy divertidos nuestros días juntos. Somos como mejores amigos... sólo que con besos.