
...Suelo tener certeza y control de todo lo que respecta a mis sentimientos y emociones, pero particularmente refiriéndome a esta cosa del amor de pareja, la tontera se me pone turbia.
Ojo, que como siempre no tengo ninguna crisis existencial ni mucho menos, pero me perturba un poco el proceso por el que estoy pasando. Sé que soy voluble y fácil de aburrir, y que los cambios se me dan fáciles, pero no logro descifrar, al menos todavía, qué es lo que pasa por mi "corazón" en este momento en que todo se me hace tan raro, hace ya un tiempecito.
No crean que Oscar no sabe nada, y que vine a desahogarme al blog porque sí, nada que ver. Él lo sabe hace tiempo, desde que lo siento en realidad, o desde que no lo siento, si lo decimos bien...
La verdad es que las emociones no son las mismas, las ganas, los días en general. Puede ser un problema mío, esa manía que tengo de aburrirme de lo que va demasiado bien, o quizá es que el tiempo y las situaciones hicieron que se desgastara lo que tenía dentro, de a poco. No me aterra ninguna de las dos posibilidades. Se supone que cuando el que deja de querer es uno, la cosa es mucho más simple, y es cierto, pero nunca tanto. Igual dejar de querer es una responsabilidad, si es eso lo que me pasa, igual me lo cuestiono. Si pienso bien, tengo muchos por qués, pero también tenía muchos otros para no dejar de hacerlo en mucho, muchísimo tiempo.
Ojo, que como siempre no tengo ninguna crisis existencial ni mucho menos, pero me perturba un poco el proceso por el que estoy pasando. Sé que soy voluble y fácil de aburrir, y que los cambios se me dan fáciles, pero no logro descifrar, al menos todavía, qué es lo que pasa por mi "corazón" en este momento en que todo se me hace tan raro, hace ya un tiempecito.
No crean que Oscar no sabe nada, y que vine a desahogarme al blog porque sí, nada que ver. Él lo sabe hace tiempo, desde que lo siento en realidad, o desde que no lo siento, si lo decimos bien...
La verdad es que las emociones no son las mismas, las ganas, los días en general. Puede ser un problema mío, esa manía que tengo de aburrirme de lo que va demasiado bien, o quizá es que el tiempo y las situaciones hicieron que se desgastara lo que tenía dentro, de a poco. No me aterra ninguna de las dos posibilidades. Se supone que cuando el que deja de querer es uno, la cosa es mucho más simple, y es cierto, pero nunca tanto. Igual dejar de querer es una responsabilidad, si es eso lo que me pasa, igual me lo cuestiono. Si pienso bien, tengo muchos por qués, pero también tenía muchos otros para no dejar de hacerlo en mucho, muchísimo tiempo.
No sé qué pasará de aquí a un par de meses, nunca lo sé, pero en este momento menos. Quizá dónde y cómo estaré, y pensando y sintiendo qué, quizá es sólo un periodo, y si no, estará él aún estoico aguantando mis recientes inseguridades o ya se habrá aburrido de que no se si lo quiero como lo quería antes? Y por último, si es que en realidad es eso, que ya no es un hombre para mí, sino un recuerdo, será posible arreglarlo si le pongo ganas?
Me pregunto puras cosas absurdas, pues para todas tengo respuestas, me conozco mucho, pero para la principal, ¿qué es lo que me pasa?, aún no la tengo, y estoy pensando seriamente que no es debido a la confusión, sino a que no quiero saberlo, al menos no todavía...





